Origen del término “belly dance”

Por Ainsley Hawthorn*

(Para leer el artículo completo en inglés: https://www.euppublishing.com/doi/full/10.3366/drs.2019.0250)

 

De acuerdo con el diccionario Oxford de inglés, “belly dance” (danza del vientre) es “una danza oriental erótica realizada por mujeres, que involucra contorsiones abdominales”. (Esta definición ya fue modificada, ahora dice: Una danza originaria de Medio Oriente, en la que la mujer mueve su abdomen y caderas).

Las practicantes de habla inglesa de este estilo de danza generalmente atribuyen el término a Solomon Bloom, un promotor de la Exposición Internacional de Chicago de 1893, quien, según se informa, acuñó la expresión basándose en el término francés “danse du ventre” (literalmente “danza del vientre”) para atraer a los buscadores de emociones a su Algerian Village (Villa Argelina) y otras concesiones en el Midway de la exposición. Este documento describe la introducción del término “danse du ventre” de la lengua francesa, su relación con el término en inglés “belly dance” y la evolución de ambos términos a lo largo del tiempo.

La danse du ventre parece hacer su primera aparición en fuentes impresas francesas en relación con una obra del artista orientalista Jean-Léon Gérôme de 1863 titulada “La danse de l’almée” (La danza de la Almeh) [almeh significa en árabe “mujer aprendida”]. Las ʿawâlim eran una clase de artistas profesionales altamente educadas en Egipto que componían poesía y música, tocaban instrumentos, cantaban y bailaban. Mantuvieron una reputación virtuosa al actuar solo frente a audiencias femeninas, siempre ocultas de la mirada de los hombres. El Egipto de finales del siglo XVIII y principios del XIX también era sede de otro grupo de artistas femeninas: las ghawâzîi , bailarinas de la etnia dom que se presentaban en público. Si bien la prostitución era una profesión aparte, algunas trabajadoras sexuales bailaban para obtener ingresos adicionales o para anunciar sus servicios.

A principios del siglo XIX, sin embargo, el aumento de los impuestos, el colonialismo europeo y la influencia de la economía turística comenzaron a cambiar el rostro del entretenimiento egipcio. Los altos impuestos, las restricciones del gobierno y la prohibición en 1834 impuesta a las bailarinas para danzar en El Cairo hicieron que muchas artistas profesionales dejaran la capital y se fueran al Alto Egipto, donde la mayoría bailaba para extranjeros. Estos turistas estaban interesados ​​principalmente en la danza, por lo que las mujeres que antes podían haber sido cantantes, músicas, bailarinas y compositoras se dieron a conocer principalmente como bailarinas, y algunas comenzaron a brindar servicios sexuales en respuesta a la inseguridad económica. A raíz de estos cambios, la palabra alema perdió completamente su significado original de mujer culta. A principios del siglo XIX, su significado había cambiado a cantante-bailarina, y en la década de 1850 denotaba una bailarina-prostituta. El baile se convirtió en striptease, y más bailarinas empezaron a prostituirse.

A mediados del siglo XIX, la palabra almée era familiar para los franceses como un término para cantante y bailarina egipcia y, a veces, trabajadora sexual en las crónicas de viaje de los visitantes europeos a Egipto, algunos de los cuales detallaron explícitamente sus aventuras sexuales con bailarinas (y bailarines) locales. El cuadro de “La danse de l’almée” de Gérôme representa a una bailarina en movimiento ante un público de soldados sentados, acompañados por músicos que tocan el violín rebab, el tambor darbuka y la flauta ney. El torso y los brazos de la bailarina están casi completamente desnudos, vestidos solo con un chaleco corto de oro, abiertos sobre los pechos descubiertos, mangas de gasa y brazaletes. Ella inclina la parte superior de su cuerpo hacia atrás, con los brazos extendidos y la pelvis hacia la audiencia. Las posturas de los soldados en la pintura aprovechan una creencia europea de la época que equipara el agotamiento físico con la disipación moral: una persona moralmente recta conservaba la reserva limitada de energía del cuerpo rechazando la indulgencia. La pintura causó sensación cuando fue exhibida en el Salón de 1864, la exposición anual de arte de París:

“La policía egipcia prohíbe que las almehs bailen en público. L’Almée del Sr. Gérôme actúa impunemente ante el inmenso público parisino, ante nuestras madres, ante nuestros hijos y nuestras hijas la danza del vientre, la última palabra en la lujuria. Hasta ahora, el Sr. Gérôme se ha conformado con hacer que las mujeres se ruboricen. A este éxito ha añadido otro: hace que los hombres se ruboricen”.

(Léon Lagrange, ‘Le Salon de 1864’, Gazette des Beaux-Arts, Vol. 16 (1864)

La forma en que el nombre “danse du ventre” se relacionó con  la obra de arte de Gérôme, y si el término es anterior a la obra de arte, no está claro, pero fue ampliamente utilizado como título alternativo para la pintura en la prensa francesa.

En otra descripción del cuadro se lee:

“La cabeza está invertida …, los brazos están torcidos, las caderas están dislocadas. El objetivo de todo este movimiento es proyectar al frente un vientre desnudo e inflamado, que es el centro y el punto culminante de la pintura. No te molestes en agotar los diccionarios arqueológicos, no preguntes a un erudito qué es realmente esta “danse du ventre”. Examina en cambio la mirada ardiente de los espectadores, sus cuellos extendidos, sus actitudes ansiosas”.

(Charles Asselineau, ‘Le Salon de 1864’, Revue nationale et étrangère, politique, scientifique et littéraire, Vol. 17, no. 61 (May 1864))

Desde los inicios, el término “danse du ventre” fue inextricablemente relacionado con el libertinaje sexual y laxitud moral. En los años que siguieron, el término “danse du ventre” y la danza que describía eran lo suficientemente conocidos como para servir como piedra de toque cultural para los literati franceses. Un escritor de La Presse denigra la danza de las almehs en el Teatro Internacional de la Exposición de París de 1867, comparándolas desfavorablemente con las “almehs reales” y colocando el término “danse du ventre” en citas aisladas para describir su actuación.

“No hablemos de la “danse du ventre” realizada por almehs dudosas como acto de apertura. Las verdaderas almehs, siguiendo sus danzas, se inclinan ante los espectadores, que pegan monedas de oro a sus mejillas húmedas; ellas merecen que les tiren mucho dinero”.

(Paul de Saint-Victor, ‘Théâtres’, La Presse (9 September 1867).

En su novela Nana , Émile Zola compara las contorsiones de Nana mientras se examina a sí misma en un espejo a una almeh que baila “danse du ventre”. Incluso en las décadas previas a la Exposición Universal de 1889, la danza del vientre se convirtió en un fenómeno internacional. París comenzó a llenarse de imitadores que explotaban la curiosidad del público sobre el famoso baile de las almehs. Sus interpretaciones de la danza, adaptadas a los gustos de una audiencia francesa, a menudo se debían más a la imaginación de los artistas que a las danzas reales de Medio Oriente y África del Norte, pero según algunos relatos, se prefería esta imitación a la original:

“… la absoluta autenticidad de las cosas no es lo que más agrada al público … Una noche, en Folies-Bergère, el Sr. Sari tuvo la idea de mostrar al público parisino almehs reales, auténticas, venidas directamente de El Cairo, que bailaron la famosa “danse du ventre” como en la pintura de Gérôme. [La multitud] no tuvo suficientes silbidos para saludarlas. Hicieron un alboroto del infierno. También gritaron: “¡Abajo las almehs!” El Sr. Sari no insistió. Envió las almehs reales de vuelta a Egipto y rápidamente escribió en su póster, en letras muy grandes: “Demostración de almehs falsas. El público se lo comió”.

(Jules Claretie, ‘La Vie à Paris’, Le Temps (6 July 1883)

Cuando la Exposición Universal se inauguró en París en mayo de 1889, sus “aldeas vivas”, cuyos residentes habían sido llevados a Francia para recrear la arquitectura, el arte y la atmósfera de sus países de origen, fueron objeto de un enorme interés público.

La exposición “Rue du Caire” (Calle de El Cairo) fue la segunda atracción más popular de la exposición después de la Torre Eiffel. Una evocación más que una reproducción exacta, la calle se montó utilizando elementos arquitectónicos recuperados durante la demolición de partes del casco antiguo de El Cairo.  Su posición cerca de la ‘Sala de Maquinaria’ de la Galerie des Machines, un santuario de la innovación tecnológica europea, reforzaba el contraste orientalista entre el Occidente progresivo y el Oriente regresivo reflejado en las representaciones de Oriente Medio en Europa y América del Norte desde entonces y hasta la fecha. Sin embargo lo que atrajo a la multitud de parisinos a la Rue du Caire no fue su arquitectura, sus casas, mezquitas ni el minarete elevado, sino los cairotas que la habitaban, y ninguno se volvería más emblemático en la exposición y, en última instancia, de la exposición en su conjunto que las almehs:

Georges Coutan, La rue du Caire, « Concert égyptien, c’est ici la vraie, l’unique danse du ventre ! », dans L’Exposition pour rire. Revue comique, [1889]

“Es cierto que el Campo Marte no tienen ni el Nilo ni las Pirámides, pero eso es un mero detalle. Egipto son las almehs, y tenemos a Aïcha, una estrella entre las bailarinas de ese país”.

(Michel, ‘Le Tour du monde à Paris).

A fines de 1889, la danza del vientre estaba de moda en toda la ciudad de las luces, y cientos de referencias a ella aparecen en los periódicos franceses de la época:

“En París, la danse du ventre es la gran preocupación del momento. La danse du ventre ha salido de la Rue du Caire y, desde allí, se ha extendido a todos los establecimientos”.

(Aurélien Scholl, ‘Chronique Parisienne’, Le Matin (5 October 1889)

El término “danseuse du ventre” (bailarina del vientre) fue introducido en este período para referirse a las artistas de la danza como una alternativa a la almée, tal vez debido al hecho de que cada vez más mujeres europeas estaban presentando sus propias versiones de danse du ventre en los cabarets y cafés cantantes de París. Una publicación de 1893 se refiere a la danse du ventre de un artista del Moulin Rouge como ‘franco-turca’. (Maurice Delsol, Paris-Cythère : étude de moeurs parisiennes (Paris: Imprimerie de la France artistique et industrielle, 1893), p. 182.)

En un mundo cada vez más conectado por la tecnología de las telecomunicaciones, los ferrocarriles y los barcos de vapor, la Exposición Universal de 1889 causó un gran revuelo en todo el mundo: más de un millón de visitantes extranjeros asistieron a la exposición, que atrajo la atención de los medios internacionales. Fue en este momento que la expresión “danse du ventre” ingresó a otros idiomas europeos además del francés como designación para los bailes de las almehs en la Rue du Caire, idiomas que incluían el checo, el danés, el holandés, el sueco y el español (A. B., ‘Paris y la exposicion’, La Monarquía (1 August 1889).

“Danse du ventre” aparece en fuentes en idioma inglés al menos dos veces antes de 1889, una vez en comparación con los bailes de los gitanos (‘A Gypsy Dance’, The Times, Shreveport, LA (2 September 1883)  y una vez como título alternativo de “La danse de l’almée” de Gérôme, pero la frase comienza a aparecer con mayor frecuencia en los medios impresos británicos y norteamericanos en relación con la Exposición. Universal:

“En la exposición de París se puede ver una danza que, con toda probabilidad, es muy parecida a la que bailó Salomé ante Herodes. Es la danza del vientre, como la baila en los diversos conciertos de la Rue du Caire mujeres argelinas, tunecinas y egipcias”.

(‘Dancing Girls in Paris’, Chicago Tribune (September 29, 1889).

La danza de Oriente Medio y África del Norte no era desconocida para el mundo de habla inglesa en este momento. El término ‘almeh’ se había tomado prestado del francés al final del siglo XVIII, y los visitantes británicos a Egipto introdujeron el término ‘ghawazee’ a principios del siglo XIX. En la Exposición del Centenario de Filadelfia de 1876 participaron tanto bailarinas solistas tunecinas como turcas (‘An Immoral Coffee-House’, The New York Times (June 15, 1876), y el ‘baile de abeja’ habían sido ampliamente publicitado en los medios norteamericanos y británicos antes de 1889. El baile de la abeja era un tipo de striptease realizado por algunas bailarinas egipcias para turistas europeos, en el que la bailarina hacía la mímica de que se le metía una abeja debajo de su vestido y gradualmente se quitaba capas de ropa mientras las buscaba. Versiones de la danza de las abejas se realizaron en Inglaterra y Estados Unidos desde mediados del siglo XIX, a menudo por artistas occidentales.

La expresión ‘danza oriental’ estaba en uso en el siglo XIX, pero como un término general que podía referirse a las diversas danzas del Cercano y el Lejano Oriente. Para mayor especificidad, a veces se usaban topónimos o etnónimos, por ejemplo. “Baile egipcio” o “árabe”. ¨Por lo tanto, el término “danza del vientre” parece haber sido adoptado fácilmente después de la exposición de París porque el inglés carecía de terminología para denotar específicamente las danzas articuladas en el torso de Oriente Medio.

Cuando se anunció a Chicago como sede de la Exposición Universal de 1893 para conmemorar el 400 aniversario de la llegada de Colón al Nuevo Mundo, los planes para la feria incluían exposiciones culturales que competirían con los de París, incluyendo la Rue du Caire (calle de El Cairo). El empresario de entretenimiento Sol Bloom tenía apenas 21 años cuando se convirtió en gerente del Midway Plaisance. Bloom era el dueño de la aldea argelina, en donde actuó la misma compañía que se presentó en la Exposición Universal de 1889 y sus finanzas personales, además de su reputación profesional, contribuyeron al éxito de Midway.

Según la leyenda, él inventó el nombre de “belly dance” basándose en el término francés “danse du ventre” para impulsar el negocio de las concesiones en el Midway. La palabra “vientre” fue sensacional no solo porque aludía a una parte del cuerpo de una mujer estrechamente controlada, con corsé y oculta, sino por la escandalosa reputación de la “Bella Union”, apodada la “Belly Union”, una sala de entretenimiento en San Francisco que ofrecía shows femeninos a audiencias masculinas.

La explotación de la percepción pública un tanto sórdida de la danza del vientre fue la principal de las tácticas promocionales de Bloom para atraer a los buscadores de la emoción victorianos a la exposición. Después de una reunión del Club de Concesionarios de mayo de 1893, en la que Bloom fue secretario, un ministro de Chicago estaba convencido de dar un sermón condenando el indecente baile oriental del Midway. La indignación pública que siguió atrajo a curiosos y lascivos a las concesiones de Oriente Medio y Norte de África de la feria, y la asistencia se disparó. Sin embargo, en ningún momento Bloom se toma el crédito de haber acuñado la frase en inglés que quedaría indeleblemente vinculada a los bailes de Oriente Medio y África del Norte. En su lugar, en su autobiografía dice que el nombre surgió orgánicamente como una interpretación popular de “danse du ventre: “Cuando el público se enteró de que la traducción literal era” danza del vientre “, concluyeron encantados que debía ser salaz e inmoral. Llegó la multitud y yo tenía una mina de oro”.

El término ‘danza del vientre’ entró definitivamente en el léxico inglés solo después de la Exposición Universal de 1889, como calco, o traducción literal, de “danse du ventre”. La expresión aparece en la edición del 22 de noviembre de 1889 del Yorkshire Factory Times, en una artículo titulado ‘La Exposición de París: Figuras extraordinarias’, que ofrece una visión general de la asistencia y los ingresos de la exposición y sus concesiones:

“Un café en la Rue du Caire atrajo a 2,000 espectadores diariamente para ver la “danza del vientre”, y ganó un total de 400,000 francos. Del mismo modo, un relato de la exposición publicado en 1891 en un diario de Nueva Orleans ofrece “danza del vientre” como una traducción de danse du ventre: “El Café Egipcio, que nos presentó la “danse du ventre”, o indecente danza del vientre, ganó por si solo 500,000 francos”.

En The Dream City, un libro de fotos de 1893 de la exposición contiene una imagen titulada: “A performer of the danse du ventre” (una intérprete de la danza del vientre).

En los periódicos en inglés archivados en newspapers.com, “danse du ventre” pasa de 40 ejemplos antes de 1893 a 991 entre 1893 y 1895, cuando el fervor alrededor de la exposición de Chicago alcanzó su cúspide. En comparación solo hay 11 ejemplos de “belly dance” entre 1893 y 1895. “Stomach dance” (danza del estómago) es una forma más común de referirse a la danza de Oriente Medio y el Norte de África que “belly dance” durante este periodo: aparece en 35 artículos en periódicos entre 1893 y 1895.

El término “belly dance” (danza del vientre) no comenzó a surgir por si solo sino hasta 1950, cuando la bailarina egipcia Samia Gamal se convirtió en la estrella de la gala de cumpleaños del Rey Farouk de Egipto en Deauville, Francia. La cobertura de los medios de Gamal se refirió ampliamente a su actuación como “belly dance “, a pesar de que ella y, más tarde, otras bailarinas egipcias se apresuraron a ofrecer alternativas:

“Samia Gamal, la bailarina favorita del rey Farouk, hizo una mueca cuando le preguntaron si bailaba la danza del vientre. ‘Danza oriental’, corrigió”.

(Robert Musel, ‘Farouk Tours Deauville Nightspots with Dancer; Narriman Stays Home’, The Terre Haute Tribune (August 20, 1950)

 

Cuando Gamal llamó a lo que ella hacía “danza oriental“, estaba traduciendo el término árabe “raqs sharqi“, que en 1950 era el nombre aceptado para su estilo de danza solista en Egipto. Durante el período de “protectorado velado” del dominio británico en Egipto de 1882 a 1914, el adjetivo sharqi, que significa “oriental”, se usó para distinguir las cosas que eran nativas de Egipto o Medio Oriente de las que eran afranki o afranji, que significa “extranjero”. ‘En ese momento, el término raqs sharqi se refería generalmente a cualquier danza de origen de Oriente Medio, de manera muy similar a la manera en que “danza oriental” designaba a cualquier danza del Cercano o Extremo Oriente en el inglés del siglo XIX.

A lo largo de los años veinte y treinta, raqs sharqi se asoció gradualmente con un estilo de baile específico que luego se desarrolló en las salas de entretenimiento egipcias, un estilo que combinaba la articulación improvisada del torso con elementos occidentales como posturas elevadas, movimientos de brazos intrincados y pasos de desplazamiento expansivos.

Samia Gamal bailando para el Rey Farouk en el casino Deauville en la Gala Franco Egipcia en agosto de 1950

Samia Gamal parece haber objetado la frase “danza del vientre” no porque fuera un nombre inapropiado para la danza de Oriente Medio y África del Norte en general, sino por el hecho de que la danza del vientre y raqs sharqi eran estilísticamente distintos:

“En la danza del vientre, los pies no se mueven, pero todo lo demás lo hace, especialmente el vientre”, explicó. “En la danza oriental, los pies no están plantados y las manos y los brazos son las partes más expresivas del cuerpo en lugar del abdomen”.

(Reynolds Packard, ‘Samia Gamal Throws Out Belly Dancing’, Detroit Free Press (January 5, 1952)

En la década de 1950 en Egipto, el término “hazz al-batn” (mover la panza) se usó de manera peyorativa para describir el baile no calificado, así que para Samia, la ‘danza del vientre’ en inglés puede haberse acercado demasiado a este insulto árabe, lo que la llevó a diferenciar su estilo de actuación de otros tipos de bailes articulados en el torso.

_____

*Ainsley Hawthorn, doctora en idiomas y civilizaciones de Oriente Próximo por la Universidad de Yale.

 

Acerca de Giselle Habibi

Soy la autora del libro Danza Oriental en Egipto, periodista, traductora y bailarina de danza árabe, pero ese es mi ego hablando. Mi yo interior es un espíritu despierto, un alma ecléctica que vive el presente apasionadamente. Creo que en la amplia variedad de habitantes de este mundo tenemos una fuente inagotable de maestros así como de compañeros para disfrutar el samsara. Desearía que cuidáramos mejor a la naturaleza y especialmente a nuestra familia humana, porque todos somos UNO y lo que pensamos, hacemos y decimos reverbera para siempre.
Esta entrada fue publicada en belly dance, danza y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Origen del término “belly dance”

  1. Marlene dijo:

    Hola Giselle! Excelente artículo! Estoy comenzando con mi blog sobre danza (www.miblogdedanza.com , aún lo estoy preparando) y me gustaría pedirte el permiso para recomendar tu contenido y tu página. Más allá de este post en particular, toda la información que compartís es muy nutritiva. Desde ya, gracias!

  2. Vania Ojeda dijo:

    Buenísimo este artículo! Super interesante!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s